viernes, 18 de mayo de 2018

Sostenerme

Cuánta humedad de revelaciones ignoradas
y si embargo cuánta soberbia de respuestas definitivas
Cuánto deseo fértil perdido debido a la sequía de mis actos

Sin embargo me verás sostenerme
a pesar de que todo lo sólido se va desgastando
aceptaré con humildad todo lo que entre por esas grietas
beberé de las gotas fugaces que se forman al romperse otra gota
en una hoja
volveré a silencios antiguos
no para amordazarme
sino para renovar la voz
viviré esos instantes de pausa aunque todo me pase por encima
escucharé todos esos mundos multilingües y aunque no los entienda
sentiré su música misteriosa

Sin embargo me verás
sostenerme a pesar de las réplicas de la angustia.

domingo, 6 de mayo de 2018

Quitarse la máscara

Me quité la máscara y me miré en la palabra hombre
no había reflejo
sólo quedaba la corteza podrida que la cubría
mis índices de seguridad disminuyeron
y mis privilegios de hombre se vieron amenazados.

Me quité la máscara y me miré en el poema
no había reflejo
era como cuando te miras en un espejo
y lo que está al otro lado es nada, la imagen nítida de la nada,
la repetición de la nada, el espejismo de un poeta.

Mi quité la máscara y me enfrenté a mí
por fin pude despegar los ojos del suelo
para mirarme fijamente.
Algo se resintió, cedió y se fue abriendo poco a poco.

Me quité la máscara y miré mi soberbia
y no había reflejo
algo saltó al vacío de mi cuerpo
una y otra vez
cuerpo volcán inactivo
lava disecada en mis venas.

Late la boca de mi estómago
siento náuseas
siento miedo
un miedo como el que deben sentir los animales acorralados
siento como los gusanos se adelantan y empiezan a devorar mi cuerpo lentamente.

Eso es lo que sucede
cuando logras quitarte la máscara por un instante
aunque tengas la certeza de que te la volverás a poner
para no sentir nada.

domingo, 22 de abril de 2018

Los poetas

Los poetas:
esos bailarines torpes
que siempre te pisarán los pies en cada baile
mujeres y hombres que dejan de ser por un instante fugaz
una pieza más de esta serie
para luego volver al molde exacto
diseñado para cada uno de nosotros
valientes equilibristas con temblores en las manos que deforman cada letra que van escribiendo y dejando como herencia, palabras frágiles que aún resisten.

domingo, 15 de abril de 2018

La vida fugaz dentro del cuerpo del poema


Hablar desde el cuerpo del poema
que a su vez es carne viva
liberar lo tachado o reprimido
despojar a las palabras de su armadura de hierro
provocar el desencadenamiento.

Mirar desde los ojos vacíos del poema
yacimiento donde podemos explotar
todas las miradas posibles
ese oro que nadie ambiciona
y sin embargo nos dignifica
ante la pobreza humana.

Aceptar la fe del poema
liberándonos de todas las creencias
porque Dios es castración.

Reintegrarnos desde la profundidad del poema
reaparecer en lo real y enfrentarnos a la amenaza
que es la cobardía de no ceder ante lo distinto
una experiencia particular que nos prepara para la experiencia común.

viernes, 6 de abril de 2018

El paso hacia la experiencia humana

Para dar ese paso
cruzar el límite decisivo de nuestros miedos
debemos realizar movimientos estratégicos
contra nosotros mismos
una gestación lenta
que sustente lo más profundo de la intimidad
que acepte esa materia esencial que nos da el aprendizaje
proveniente del espacio legitimador donde ocurre el diálogo fundamental
ese paso, es la razón para poder
cumplir el requisito mínimo de la exigencia humana.

lunes, 2 de abril de 2018

Al final del tiempo del poema

Al final del tiempo del poema
comienza un duelo
en el que las palabras que quedaron atrapadas
en una especie de lenguaje paralelo
se preparan para la abolición
es el territorio no reconocido
que certifica que el final
no es la soldadura del poema con el poeta
es el deseo del poeta que alcanza al poema
para renacer de él
y enfrentarse nuevamente
como si viniera de un lugar lejano
a ese vacío que es la existencia

miércoles, 28 de marzo de 2018

Negación del deseo y angustias ajenas


El deseo negado
la angustia de mis padres soldada en mi cuerpo
en el reverso oscuro de lo que digo
está lo que quiero decir
autocastración
cierro los ojos y el paisaje es idéntico al que contemplaba con los ojos abiertos
sigo crucificado en una silla reclinable a tiempo parcial
ocho horas al día
un óxido se va formando en mi alma
escribir esto no llena el vacío como un objeto
pero lo soporta
como soportan los animales la vida
ignorando que su guerra no es contra otros animales
es contra los seres humanos
que no soportan la belleza de sus vidas
acomplejados buscando un futuro posible
mientras boicotean el presente
me levanto
tiemblo como un pez en la red del pescador
camino con el anzuelo en la boca
a tomarme un café de máquina
25 céntimos
para seguir
sin saber o no queriendo saber
hacia dónde ir.