sábado, 16 de febrero de 2019

Ibrahima ya no quiere volver a ver el mar

"No quiero volver a ver el mar más nunca" dice Ibrahima.
Ella cruzó el Mediterráneo
con la doble cara y cruz de la muerte a cuestas,
en lo que seguro fue el peor viaje de su vida,
aunque pudo ser el último y ese mar se la tragara para siempre.

"No quiero volver a ver el mar más nunca" dice Ibrahima
ahora que descubrió que en la orilla no estaba la salvación.

sábado, 15 de diciembre de 2018

En medio de la duda

En medio de la duda
esa extensa tierra de nadie
teatro íntimo de escenario oscuro
donde germina la angustia de la interrogación constante
vacío fértil donde empieza la transformación
el esplendor de lo desconocido.

jueves, 6 de diciembre de 2018

El vértigo

Toda esa intimidad en el preludio del vértigo.

El vértigo no avisa
es instante puro.
El vértigo es lo único
que puede desestabilizar
nuestros mecanismos de defensa.

Aprovechemos la vida fugaz que nos ofrece.

sábado, 17 de noviembre de 2018

La doble vida del acto de escribir

Hay un juego simultáneo
entre lo que vamos escribiendo
y lo que no podemos decir.
Lo escrito es un resplandor vivo,
lo que no podemos decir es esa lava que
quizás nunca rebase el cráter.

jueves, 27 de septiembre de 2018

Algún día
me gustaría sentarme a esperar,
como lo hacen esos viejos en el Caribe
en una silla de mimbre, fuera de sus casas,
recibiendo la brisa de la tarde
y ver pasar mis abismos fugaces
mientras escucho la música de la vida.

lunes, 27 de agosto de 2018

Caminar sin muletas

Camino como si todo estuviera plagado de minas y el miedo controla una gran extensión de mi cuerpo.

Aburrido de seguir representando al personaje que magistralmente construí
infinito combate contra el viejo régimen de mi mente obsesiva
contra ese nudo que forman las fuerzas opuestas de las contradicciones
paralizado en el preámbulo oscuro de mi deseo.


Cuesta desprenderse de todo este peso y aceptar el derrumbe
vaciar los altares de nuestros dioses particulares
caminar sacrificando el soporte de las muletas-certezas heredadas,
caminar sin seguir el dictado del otro
aceptando las recaídas
viviendo esta doble vida
como si ya no bastara con vivir la que nos tocó.

sábado, 21 de julio de 2018

El golpe único que nunca llega

Llevo tiempo esperando el golpe único
como el de esos combates tan anunciados
que luego sólo duran quince segundos.

He bajado la guardia
pero el golpe no llega.

Qué difícil es pelear contra uno mismo.